Cómo guardar colchas, plaids y ropa de cama correctamente
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Lava o airea antes de guardar
Guardar un textil con humedad, polvo o restos de uso favorece los malos olores y puede fijar manchas. Revisa siempre las instrucciones de cuidado. Si la pieza no necesita lavado, déjala airear en un lugar protegido del sol directo antes de doblarla.
Asegúrate de que esté completamente seca. La humedad residual es uno de los principales problemas del almacenamiento prolongado.
Cómo doblar colchas y quilts
Dobla las colchas siguiendo líneas amplias y evita presionar demasiado. En piezas acolchadas, cambia los pliegues de vez en cuando para que el volumen no quede marcado siempre en los mismos puntos. Si dispones de espacio, guarda los quilts en horizontal.
No coloques objetos pesados encima, ya que pueden comprimir el relleno y deformar la superficie.
Cómo guardar los plaids
Los plaids pueden enrollarse o doblarse, según el tejido. Enrollarlos reduce las marcas y facilita ver los colores dentro del armario. Si tienen flecos, colócalos hacia el interior para evitar enganches.
Reserva una balda accesible para las piezas que utilizas con frecuencia y otra zona para las de temporada.
Bolsas transpirables frente a plástico
Las fundas de tela o materiales transpirables son preferibles para almacenamientos largos. Las bolsas de plástico pueden retener humedad y favorecer la condensación. Si utilizas cajas, asegúrate de que estén limpias, secas y alejadas de paredes húmedas.
Evita perfumar directamente los textiles. Es mejor colocar una bolsita aromática separada y comprobar que no pueda manchar.
Organiza por estancia y temporada
Guarda juntas las piezas que forman una combinación: colcha, fundas y plaid. Los packs coordinados muestran cómo varias piezas pueden compartir una misma gama; mantenerlas agrupadas facilita volver a montar la composición.
Etiqueta las cajas o utiliza una fotografía exterior para identificar el contenido sin abrirlo todo.
Revisa antes de volver a utilizar
Al cambiar de temporada, airea las piezas y revisa costuras, manchas o pequeños enganches. Lava únicamente cuando sea necesario y siguiendo las instrucciones del producto. Un cuidado adecuado prolonga la vida útil y mantiene el tacto y el color.
El almacenamiento no debe ser el final de la temporada, sino el primer paso para que el textil llegue en buenas condiciones a la siguiente.
Guardar bien los textiles requiere poco tiempo y evita que una pieza cuidada pierda forma, frescura o color durante los meses de desuso.